RESEÑA HISTORICA
El Hogar Infantil Mafalda fue creado en el año 1979 como entidad sin ánimo de lucro, de beneficio social, vinculada al sistema nacional de bienestar familiar y reconocido con personería jurídica No. 557 del 23 de noviembre de 1981, expedida por la gobernación de Santander.
Inició la prestación del servicio en el mes de mayo de 1979 con 50 niños y niñas en edad de 0 a 7 años, actualmente su cobertura programada es de 90 niños y niñas en edad de 0 a 5 años.
La administración del Hogar Infantil está a cargo de una junta administradora integrada por padres de familia usuarios del servicio y elegida en asamblea general de padres, apoyados con asesoría del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, se compone de 7 miembros: Presidente ó Representante Legal, Tesorero, Secretario, Fiscal, vocales
En la actualidad se atienden 90 niños y niñas y cuenta con los siguientes niveles: Salacuna, Párvulos, Pre jardín y Jardín, un equipo de trabajo constituido por una directora, una asistente administrativo, 4 profesoras, 2 auxiliares pedagógicas, 1 psicóloga de medio tiempo, 1 nutricionista de medio tiempo, 1 auxiliar de aseo, 2 auxiliares de cocina, una auxiliar de salacuna y un celador.
Los ingresos para el funcionamiento del Hogar Infantil provienen de:
Aportes del ICBF: corresponde a la asignación presupuestal anual apropiada, que el instituto entrega a la entidad contratista para apoyar el funcionamiento del hogar infantil
Tasas compensatorias: son los valores mensuales que todos los padres usuarios del hogar infantil deben cancelar por la atención que reciben sus hijos (as)- descuento por alimentación: es el valor que se le descuenta al personal vinculado laboralmente al hogar infantil por la alimentación que recibe en él.
El Hogar Infantil Mafalda se constituye como el mejor espacio pedagógico destinado a cualificar las relaciones de los adultos y de los niños (as), en el que se ofrece un ambiente que les permita realizarse como seres humanos propiciando la participación en la toma de decisiones, la formación de valores éticos y el desarrollo integral de todas sus potencialidades, garantizando así la formación y permanencia de los vínculos padre, madre e hijo, el fortalecimiento de la familia, el derecho del niño (a) a su infancia y el mejoramiento de las condiciones de vida de las familias.